Radiografías por email, resultados por WhatsApp.
Por qué creé Equivo

El veterinario pregunta «¿desde cuándo?», y yo repaso el móvil.
Te cuento por qué la observación diaria y un único historial de salud del caballo importan tanto.

Natalia Piórkowska, con casco, acaricia el hocico de un caballo castaño en el prado
En resumen
  • La memoria falla. Una semana después de la consulta, sin pistas, los pacientes recordaban correctamente solo el 49% de las decisiones y recomendaciones del médico[1].
  • Los caballos ocultan el dolor. Casi tres de cada cuatro caballos que sus propietarios consideraban sanos mostraban asimetría del movimiento en las mediciones[2].
  • El historial cambia el riesgo. Haber tenido laminitis o un cólico aumenta el riesgo de que vuelvan[3][4], y los resultados de sucesivos análisis de heces indican cómo desparasitar a cada caballo concreto[5].
  • Bastan unos minutos al día, pero anotados. Así comparas el día de hoy con la normalidad de tu caballo, y no con lo que crees recordar.

¿Te suena esta escena? El veterinario está en la cuadra, examina al caballo y hace preguntas sencillas. ¿Desde cuándo le pasa? ¿Le había pasado antes? ¿Cuándo se desparasitó por última vez y con qué? ¿Qué medicamento le dieron la vez anterior y le fue bien?

Y yo estoy ahí con el móvil, deslizando la pantalla. Las radiografías están en un email de la clínica. Los resultados de sangre me los mandó alguien por WhatsApp. El resto está «todavía no se sabe dónde» o en mi cabeza, y mi cabeza lo recuerda todo «más o menos».

¿Una libreta? Todos hemos empezado así alguna vez. La hoja en la puerta del box se moja, el bolígrafo desaparece y a las dos semanas nadie sabe quién apuntó qué. A nadie le apetece llevar el cuaderno a la cuadra y traerlo de vuelta.

Tengo dos caballos. Primero llegó Bacteria y, unos años después, Astra. Con dos caballos ya no es un solo historial, sino dos: cada uno con sus medicamentos, sus fechas y sus «esto ya pasó una vez». Y con las prisas de siempre, lo primero que se pierde son precisamente los detalles.

De ahí nació Equivo. Pero antes de hablar de la app, quiero mostrar por qué no es una cuestión de orden en el móvil, sino de la salud del caballo. Los estudios lo dicen muy claro.

La memoria no es un archivo

En la medicina humana se sabe bien que de una consulta médica recordamos menos de lo que creemos. Según una revisión de estudios, los pacientes olvidan enseguida el 40-80% de la información recibida, y casi la mitad de lo que recuerdan es erróneo[6].

49%

de las decisiones y recomendaciones del médico: eso es lo que los pacientes recordaban correctamente una semana después de la consulta, sin pistas. Otro 36% lo recordaron solo con pistas, y el 15% lo recordaron mal o no lo recordaron en absoluto[1].Laws et al., PLOS ONE, 2018

Con un caballo es aún más difícil. Las recomendaciones las oímos deprisa, en la cuadra, junto a un caballo que no se está quieto. A eso se suman los comentarios del herrador, el fisioterapeuta, el entrenador y el mozo de cuadra.

Y no se trata solo de olvidar. En el Reino Unido, unos veterinarios examinaron 200 caballos elegidos al azar, de 15 años o más, y compararon lo que encontraron con lo que habían señalado los propietarios. Detectaron cojera en el 50% de los caballos, y los propietarios la habían señalado en el 23%. Encontraron alteraciones dentales en el 95%, y los propietarios las habían señalado en el 25%[7]. Los autores escriben sin rodeos que estos descuidos pueden retrasar la visita del veterinario.

También se ha calculado qué pasa cuando al médico le falta información. En 1614 consultas de atención primaria en EE. UU., faltaban datos importantes en el 13,6% de ellas. En el 59,5% de esos casos, la falta de datos podía retrasar el tratamiento u obligar a hacer pruebas adicionales[8]. Con un caballo, eso puede significar, por ejemplo, repetir una radiografía porque nadie encuentra la anterior.

El caballo no te dirá qué le duele

Durante miles de años, el caballo fue un animal de presa. En una vida así no compensa mostrar debilidad. Por eso los cambios suelen ser pequeños: un poco menos de heno comido, las orejas en otra posición, pocas ganas de girar hacia un lado.

Incluso un ojo experto ve solo una parte. En un estudio, unos sensores midieron el movimiento de caballos en entrenamiento que sus propietarios consideraban sanos. La asimetría no siempre significa dolor, pero muestra cuánto se le escapa al ojo.

72,5%

de 222 caballos en entrenamiento que sus propietarios consideraban libres de cojera mostraban en las mediciones asimetría del movimiento de la cabeza o de la pelvis al trote[2].Rhodin et al., PLOS ONE, 2017

El dolor también se ve en el comportamiento. El etograma de dolor del caballo montado describe 24 conductas, entre ellas las orejas echadas hacia atrás, mover la cola una y otra vez y sacar la lengua. En 150 caballos con problemas en el trabajo, los veterinarios eliminaron el dolor con anestesia diagnóstica. La mediana de estas conductas bajó entonces de 9 a 2[9]. Lo que tomamos por carácter o por «un mal día» a veces es dolor.

El dolor se ve también en la cara. La escala de muecas de dolor del caballo (Horse Grimace Scale) describe seis cambios: orejas rígidas y dirigidas hacia atrás, ojo entrecerrado, tensión por encima del ojo, músculos masticatorios tensos, boca tensa con el mentón marcado y ollares tensos[10].

Conviene saber

Delante de las personas, el caballo oculta el malestar. Se grabó durante las 24 horas a caballos operados por problemas ortopédicos. Cuando su cuidador entraba en el box, el número de conductas que indicaban malestar disminuía de media un 77%, y cuando salía, volvía a aumentar[11]. Así que un vistazo rápido por la puerta del box puede mostrar un caballo más tranquilo de lo que realmente está.

Con la condición corporal pasa algo parecido. Vemos al caballo cada día, así que el ojo se acostumbra a los cambios. En Irlanda, el 45% de los 60 caballos estudiados tenía sobrepeso u obesidad. Los propietarios de caballos con sobrepeso infravaloraban su condición corporal, y tres cuartas partes de los propietarios no la controlaban en absoluto[12]. En Dinamarca, los propietarios de caballos islandeses infravaloraban la condición corporal de sus caballos más a menudo de lo que la sobrevaloraban[13].

Los propietarios reconocen el dolor porque el caballo se comporta de forma distinta a la habitual[14]. Para notarlo, hay que saber qué es lo habitual para ese caballo. Y tenerlo anotado, porque lo «habitual» reconstruido de memoria también se desplaza.

Unos minutos al día

El código británico de bienestar equino recomienda revisar al caballo que está en el prado al menos una vez al día, y al caballo estabulado al menos dos veces al día. Pide prestar especial atención al movimiento, el comportamiento, los cascos, la condición corporal y el apetito, para detectar pronto una enfermedad o una lesión[15]. La revisión diaria puede ser así:

  1. Desde el pasilloAntes de abrir el box, observa medio minuto: cómo está el caballo, dónde tiene las orejas, si le interesa lo que pasa a su alrededor.
  2. Pesebre y bebederoCuánto heno y pienso ha quedado, si el caballo bebe lo mismo que de costumbre.
  3. Heces y orinaCuántas hay, qué aspecto tienen y si en el box hay tantos excrementos como de costumbre.
  4. Patas y cascosPasa la mano por las patas y comprueba que no haya calor, hinchazón ni dolor. Limpia los cascos.
  5. Pulso y temperaturaMídelos cuando algo te preocupe. Los valores normales los tienes más abajo.

El Manual Merck indica para un caballo adulto en reposo una frecuencia cardiaca de 28-40 latidos por minuto[16]. La guía de la Universidad Rutgers da un rango más amplio, de 28-48 latidos por minuto, y una temperatura rectal de 37,2-38,3 °C[17]. Como límite superior de la temperatura normal se suele tomar 38,5 °C, y la propia temperatura varía a lo largo del día y según la estación del año[18]. Por eso, mide siempre a una hora parecida.

No es algo que todo el mundo se sepa al dedillo. En una encuesta a 1564 propietarios de caballos, el 45% dio la frecuencia cardiaca en reposo correcta, y el 67%, la temperatura correcta[19]. Además, las cifras de los manuales son un rango amplio. Lo más valioso es la normalidad de tu caballo, medida varias veces en días normales y tranquilos.

El historial importa

El veterinario pregunta por el pasado porque de verdad cambia el riesgo.

A la laminitis le gusta volver. En un estudio británico realizado por internet se siguió a 1070 caballos y ponis. Una laminitis previa que no había diagnosticado el veterinario multiplicaba por 4,5 el riesgo de sufrir otra, y el aumento de peso, por 2,3[3]. En otro estudio, en el 45% de los casos de laminitis confirmada por el veterinario, el propietario no había reconocido que era laminitis. Había llamado al veterinario por una cojera, un absceso en el casco, un cólico o rigidez[20].

75%

de los caballos y ponis que tuvieron laminitis durante el estudio ya la habían tenido antes[21].Pollard et al., Equine Veterinary Journal, 2019

El cólico también. En un estudio británico, tras un cólico hubo 50 recaídas por cada 100 caballos-año de seguimiento[22]. Una revisión de estudios cita el cólico previo como factor de riesgo en siete trabajos. De los factores relacionados con el manejo, la mayor evidencia se refiere a los cambios de alimentación y de alojamiento en las dos semanas anteriores al cólico[4]. Por eso conviene anotar no solo las enfermedades, sino también un heno nuevo, una mudanza o un cambio de paddock.

Con un cólico, el tiempo cuenta. En un hospital canadiense, los caballos que llegaron 12-36 horas después del inicio de los síntomas tenían casi tres veces más probabilidades de morir que los que llegaron en las primeras 12 horas[23]. Sin embargo, en una encuesta solo el 42% de los propietarios llamaría al veterinario si el caballo no come[19].

Desparasitar según los resultados, no según el calendario. Las directrices de la Asociación Americana de Veterinarios Equinos (AAEP) recomiendan desparasitar en función de los análisis de heces, y no a intervalos fijos durante todo el año[24]. La razón es sencilla: en más de 58 000 análisis de heces de EE. UU., solo el 18% de los caballos era responsable del 80% de los huevos eliminados[25]. En un caballo adulto, este nivel es bastante estable: un caballo con dos resultados cero seguidos tenía un 82% de probabilidades de volver a dar cero[5]. Sin resultados anotados, ese conocimiento se pierde, y la resistencia de los parásitos a los antiparasitarios aumenta[26]. En una encuesta australiana, uno de cada cinco propietarios no sabía decir con qué había desparasitado a su caballo la última vez[27].

Vacunas con fecha. En los caballos que compiten en concursos FEI cuenta hasta el día: el caballo debe haber sido vacunado contra la gripe no más de 6 meses y 21 días antes de su llegada al concurso[28].

Radiografías por email, resultados por WhatsApp

En mi caso, durante años fue así: las radiografías en un email de la clínica, los resultados de sangre en WhatsApp y el resto «todavía no se sabe dónde». Cada una de esas cosas, por separado, estaba bien. Juntas no formaban un historial, y el veterinario necesita precisamente un historial.

Por eso, en Equivo cada visita tiene su ficha de salud: diagnóstico, medicamentos, recomendaciones y fecha de la próxima revisión. Los archivos de las pruebas, es decir, radiografías, ecografías o resultados de sangre, van a Documentos médicos, ordenados en carpetas según el tipo de prueba. Cuando el veterinario pregunta cuándo fue la última radiografía, abres la carpeta de radiografías, y no el buzón de correo.

Varios caballos, varias personas, un solo historial

Alrededor de un caballo suele haber varias personas: el propietario, el mozo de cuadra, el entrenador, el herrador, el fisioterapeuta y, a veces, un copropietario. En el Reino Unido, alrededor del 60% de los caballos de ocio están en pupilaje. Allí quien lleva la cuadra decide sobre el paddock y el box, y a veces también sobre la alimentación, sobre qué especialistas pueden venir y sobre la atención veterinaria[29]. Cuando sospechan un cólico, los propietarios también piden consejo a personas con experiencia de la cuadra, y esos consejos influyen en la decisión de llamar al veterinario[30].

El código de bienestar recuerda que el responsable del caballo es el propietario también cuando lo cuida otra persona. Quien deja su caballo al cuidado de alguien debería dejar las indicaciones por escrito y tener a mano el contacto del veterinario, también fuera del horario de trabajo[15].

También ayudan los simples recordatorios. En una revisión de 75 estudios, los recordatorios de vacunación (llamada, carta, SMS) aumentaban el porcentaje de vacunados en unos 8 puntos porcentuales[31]. Un SMS antes de la cita elevaba el porcentaje de personas que acudían a ella del 68% al 79%[32]. Son estudios en personas, pero la causa es la misma: olvidamos.

En Equivo compartes el caballo con un copropietario, un jinete o la persona que te sustituya. Eliges qué secciones ven y decides si pueden añadir entradas. El veterinario, el herrador y el entrenador están en Mi equipo, con el número a mano. El Calendario te recordará el herrador, la vacuna y la desparasitación antes de que pase la fecha. Y cuando te vas de viaje, preparas una ficha de sustitución en PDF para la persona que se encargue de tus caballos.

Por qué creé Equivo

Equivo no nació en un escritorio, delante de una hoja de cálculo. Nació en la cuadra, de la pregunta «¿desde cuándo?», a la que yo respondía demasiadas veces «creo que desde el martes».

Quería un único lugar donde estuviera todo: la observación diaria, las visitas, los medicamentos, las radiografías, los resultados de sangre, las fechas y las personas que ayudan con el caballo. Un lugar que tuviera siempre conmigo, porque el móvil lo llevo en el bolsillo de todos modos, y la libreta no.

Equivo no sustituye al veterinario ni pretende hacerlo. Su objetivo es que, cuando el veterinario pregunte «¿desde cuándo?», la respuesta esté en el móvil, con fecha.

El caballo no te dirá qué le duele. Te lo dirá su historial, si alguien lo anota. Empieza por una sola cosa: mañana por la mañana, anota cómo come, bebe y se comporta tu caballo. Dentro de un mes verás cuál es su normalidad.

En el desarrollo de esta app han participado veterinarios, entrenadores, fisioterapeutas, propietarios de caballos y jinetes. Las recomendaciones que encontraréis en la app se han preparado a partir de numerosas consultas con un veterinario. Desde aquí, doy las gracias de corazón a todas estas personas por su tiempo, su trabajo y sus conocimientos ❤️

Por amor a los caballos,
Natalia

Cuándo llamar al veterinario

  • el caballo no come, no defeca, escarba, se revuelca, se mira la barriga o suda sin haber hecho esfuerzo,
  • la frecuencia cardiaca en reposo supera los 48 latidos por minuto o la temperatura, los 38,5 °C,
  • el caballo cojea de repente, no quiere apoyar una pata, gira a disgusto o cambia el peso de una pata a otra,
  • el caballo tiene una herida cerca de una articulación o de un tendón, o una herida que sangra mucho,
  • el caballo entrecierra o cierra un ojo, o el ojo lagrimea o está turbio,
  • el caballo está decaído y no le interesa lo que pasa a su alrededor.

Preguntas frecuentes

¿Qué hay que revisar en el caballo cada día?

El apetito y la bebida, las heces y la orina, el comportamiento y el movimiento, las patas y los cascos. El código británico de bienestar recomienda revisar al caballo que está en el prado al menos una vez al día, y al caballo estabulado al menos dos veces al día[15].

¿Qué frecuencia cardiaca y qué temperatura tiene un caballo sano?

Según el Manual Merck, un caballo adulto en reposo tiene una frecuencia cardiaca de 28-40 latidos por minuto[16], y según la guía de la Universidad Rutgers, de 28-48 latidos por minuto, con una temperatura rectal de 37,2-38,3 °C[17]. Aun así, lo más valioso es la normalidad de tu caballo, medida varias veces en días normales y tranquilos.

¿Qué hay que preparar para la visita del veterinario?

Desde cuándo dura el problema y cómo ha cambiado, qué medicamentos ha recibido el caballo últimamente y en qué dosis, las enfermedades previas (sobre todo cólicos y laminitis), las fechas de desparasitación y de vacunación, y los resultados de las pruebas y las radiografías. Mejor todo en un mismo lugar y con fechas.

¿Puede una app sustituir al veterinario?

No. Equivo te ayuda a notar un cambio antes y a mostrarle al veterinario el historial completo del caballo. El diagnóstico y la decisión sobre el tratamiento los toma siempre el veterinario.

Fuentes científicas

Hemos comprobado cada publicación en las bases de datos Crossref y PubMed. Los números del texto remiten a la lista, y los enlaces DOI, a los artículos originales.

  1. Laws MB, Lee Y, Taubin T, Rogers WH, Wilson IB. Factors associated with patient recall of key information in ambulatory specialty care visits: Results of an innovative methodology. PLOS ONE. 2018;13(2):e0191940. doi.org/10.1371/journal.pone.0191940
  2. Rhodin M, Egenvall A, Haubro Andersen P, Pfau T. Head and pelvic movement asymmetries at trot in riding horses in training and perceived as free from lameness by the owner. PLOS ONE. 2017;12(4):e0176253. doi.org/10.1371/journal.pone.0176253
  3. Pollard D, Wylie CE, Verheyen KLP, Newton JR. Identification of modifiable factors associated with owner-reported equine laminitis in Britain using a web-based cohort study approach. BMC Veterinary Research. 2019;15(1):59. doi.org/10.1186/s12917-019-1798-8
  4. Curtis L, Burford JH, England GCW, Freeman SL. Risk factors for acute abdominal pain (colic) in the adult horse: A scoping review of risk factors, and a systematic review of the effect of management-related changes. PLOS ONE. 2019;14(7):e0219307. doi.org/10.1371/journal.pone.0219307
  5. Nielsen MK, Haaning N, Olsen SN. Strongyle egg shedding consistency in horses on farms using selective therapy in Denmark. Veterinary Parasitology. 2006;135(3-4):333-335. doi.org/10.1016/j.vetpar.2005.09.010
  6. Kessels RPC. Patients' memory for medical information. Journal of the Royal Society of Medicine. 2003;96(5):219-222. doi.org/10.1258/jrsm.96.5.219
  7. Ireland JL, Clegg PD, McGowan CM, McKane SA, Chandler KJ, Pinchbeck GL. Comparison of owner-reported health problems with veterinary assessment of geriatric horses in the United Kingdom. Equine Veterinary Journal. 2012;44(1):94-100. doi.org/10.1111/j.2042-3306.2011.00394.x
  8. Smith PC, Araya-Guerra R, Bublitz C, Parnes B, Dickinson LM, Van Vorst R, et al. Missing Clinical Information During Primary Care Visits. JAMA. 2005;293(5):565-571. doi.org/10.1001/jama.293.5.565
  9. Dyson S, Pollard D. Application of the Ridden Horse Pain Ethogram to 150 Horses with Musculoskeletal Pain before and after Diagnostic Anaesthesia. Animals. 2023;13(12):1940. doi.org/10.3390/ani13121940
  10. Dalla Costa E, Minero M, Lebelt D, Stucke D, Canali E, Leach MC. Development of the Horse Grimace Scale (HGS) as a Pain Assessment Tool in Horses Undergoing Routine Castration. PLOS ONE. 2014;9(3):e92281. doi.org/10.1371/journal.pone.0092281
  11. Torcivia C, McDonnell S. In-Person Caretaker Visits Disrupt Ongoing Discomfort Behavior in Hospitalized Equine Orthopedic Surgical Patients. Animals. 2020;10(2):210. doi.org/10.3390/ani10020210
  12. Golding E, Al Ansari ASA, Sutton GA, Walshe N, Duggan V. Rate of obesity within a mixed-breed group of horses in Ireland and their owners’ perceptions of body condition and useability of an equine body condition scoring scale. Irish Veterinary Journal. 2023;76(1):9. doi.org/10.1186/s13620-023-00237-w
  13. Jensen RB, Danielsen SH, Tauson AH. Body condition score, morphometric measurements and estimation of body weight in mature Icelandic horses in Denmark. Acta Veterinaria Scandinavica. 2016;58(Suppl 1):59. doi.org/10.1186/s13028-016-0240-5
  14. Smith R, Perkins L, Pinchbeck G, Ireland J. Owners’ everyday interactions with their horse: Pain-related issues and those of veterinary concern. Animal Welfare. 2025;34:e62. doi.org/10.1017/awf.2025.10036
  15. Department for Environment, Food & Rural Affairs (Defra). Code of Practice for the Welfare of Horses, Ponies, Donkeys and their Hybrids. 2018. www.gov.uk/government/publications/code-of-practice-for-the-welfare-of-horses-ponies-donkeys-and-their-hybrids
  16. Table: Resting Heart Rates. Merck Veterinary Manual. www.merckvetmanual.com/multimedia/table/resting-heart-rates
  17. Liburt N, Malinowski K, Williams C. Measuring Temperature, Pulse, & Respiration (TPR): What's Normal for My Horse? (FS1262). Rutgers New Jersey Agricultural Experiment Station. 2016. njaes.rutgers.edu/fs1262
  18. Kang H, Zsoldos RR, Sole-Guitart A, Narayan E, Cawdell-Smith AJ, Gaughan JB. Heat stress in horses: a literature review. International Journal of Biometeorology. 2023;67(6):957-973. doi.org/10.1007/s00484-023-02467-7
  19. Bowden A, Burford JH, Brennan ML, England GCW, Freeman SL. Horse owners’ knowledge, and opinions on recognising colic in the horse. Equine Veterinary Journal. 2020;52(2):262-267. doi.org/10.1111/evj.13173
  20. Pollard D, Wylie CE, Verheyen KLP, Newton JR. Assessment of horse owners’ ability to recognise equine laminitis: A cross-sectional study of 93 veterinary diagnosed cases in Great Britain. Equine Veterinary Journal. 2017;49(6):759-766. doi.org/10.1111/evj.12704
  21. Pollard D, Wylie CE, Newton JR, Verheyen KLP. Incidence and clinical signs of owner-reported equine laminitis in a cohort of horses and ponies in Great Britain. Equine Veterinary Journal. 2019;51(5):587-594. doi.org/10.1111/evj.13059
  22. Scantlebury CE, Archer DC, Proudman CJ, Pinchbeck GL. Recurrent colic in the horse: Incidence and risk factors for recurrence in the general practice population. Equine Veterinary Journal. 2011;43(Suppl 39):81-88. doi.org/10.1111/j.2042-3306.2011.00383.x
  23. Kaufman JM, Nekouei O, Doyle AJ, Biermann NM. Clinical findings, diagnoses, and outcomes of horses presented for colic to a referral hospital in Atlantic Canada (2000-2015). Canadian Veterinary Journal. 2020;61(3):281-288. pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7020639
  24. American Association of Equine Practitioners (AAEP). AAEP Internal Parasite Control Guidelines. 2024. aaep.org/resource/internal-parasite-control-guidelines
  25. Nielsen MK, Slusarewicz P, Kuzmina TA, Denwood MJ. US-wide equine strongylid egg count data demonstrate seasonal and regional trends. Parasitology. 2024;151(6):579-586. doi.org/10.1017/s0031182024000489
  26. Nielsen MK. Anthelmintic resistance in equine nematodes: Current status and emerging trends. International Journal for Parasitology: Drugs and Drug Resistance. 2022;20:76-88. doi.org/10.1016/j.ijpddr.2022.10.005
  27. Nixon W, Buckley P, Butler R. Parasite management practices used by owners of Australian Pony Club horses and the factors influencing their decision-making processes. Australian Veterinary Journal. 2026;104(5):305-310. doi.org/10.1111/avj.70064
  28. Fédération Équestre Internationale (FEI). Vaccinations. inside.fei.org/node/3289
  29. Furtado T, Perkins E, McGowan C, Pinchbeck G. Equine Management in UK Livery Yards during the COVID-19 Pandemic - “As Long As the Horses Are Happy, We Can Work Out the Rest Later”. Animals. 2021;11(5):1416. doi.org/10.3390/ani11051416
  30. Scantlebury CE, Perkins E, Pinchbeck GL, Archer DC, Christley RM. Could it be colic? Horse-owner decision making and practices in response to equine colic. BMC Veterinary Research. 2014;10(Suppl 1):S1. doi.org/10.1186/1746-6148-10-s1-s1
  31. Jacobson Vann JC, Jacobson RM, Coyne-Beasley T, Asafu-Adjei JK, Szilagyi PG. Patient reminder and recall interventions to improve immunization rates. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2018;(1):CD003941. doi.org/10.1002/14651858.cd003941.pub3
  32. Gurol-Urganci I, de Jongh T, Vodopivec-Jamsek V, Atun R, Car J. Mobile phone messaging reminders for attendance at healthcare appointments. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2013;(12):CD007458. doi.org/10.1002/14651858.cd007458.pub3
Dra. Natalia PiórkowskaFundadora de Equivo · cuidadora de Astra y Bacteria

Publicado el . Este artículo tiene fines educativos y no sustituye la exploración del veterinario.